Saltar al contenido

Cómo subir nota en la EBAU: fase específica y ponderaciones

Publicado el 23 de junio de 2026 · Actualizado el 13 de septiembre de 2026 · Student Project

La nota de acceso es el 60 % de la media de Bachillerato más el 40 % de la prueba. En Madrid, Andalucía o Cataluña, encima suman las dos mejores materias ponderadas y aprobadas —exámenes voluntarios o la materia de modalidad de la prueba—, multiplicadas por 0,1 o 0,2 según el grado: hasta 4 puntos más, con un máximo de 14.

Cuánto se puede subir

La cuenta tiene dos pisos, y verla con números de una vez ahorra muchos malentendidos en casa.

Piso 1, la nota de acceso. Es el 60 % de la nota media de Bachillerato —sin contar Religión— más el 40 % de la calificación de la prueba, que a su vez es la media de los cuatro ejercicios (cinco donde hay lengua cooficial). Sale sobre 10 y hace falta un 5 para tener acceso, con un mínimo de 4 en la prueba para que promedie.

Piso 2, las materias que ponderan. Aquí entran dos cosas, y la segunda se le escapa a casi todo el mundo: los hasta tres exámenes voluntarios —lo que muchos siguen llamando fase específica—, sin necesidad de haber cursado esas materias, y la materia de modalidad que ya hizo como cuarto ejercicio de la fase obligatoria, que también puede ponderar. El real decreto obliga a las universidades a contar al menos dos materias. En Madrid, Andalucía y Cataluña se quedan con las dos mejores ponderadas, siempre aprobadas, y multiplican cada nota por su parámetro, 0,1 o 0,2 según lo relacionada que esté la materia con ese grado. Dos materias por 0,2 y por un 10 son 4 puntos. De ahí sale el famoso 14.

Un ejemplo completo, con una alumna de Ciencias y Tecnología que quiere Ingeniería en Tecnologías Industriales en Andalucía, donde Matemáticas II y Física ponderan 0,2:

  • Nota media de Bachillerato: 7,4 → 0,6 × 7,4 = 4,44
  • Media de los cuatro ejercicios de la prueba: 6,8 → 0,4 × 6,8 = 2,72
  • Nota de acceso: 4,44 + 2,72 = 7,16
  • Ponderación de Matemáticas II (4.º ejercicio de la fase obligatoria): 8,5 × 0,2 = 1,70
  • Ponderación de Física (examen voluntario): 7,0 × 0,2 = 1,40
  • Nota de admisión: 10,26

El 8,5 de Matemáticas II aparece dos veces y no es un error de la cuenta: entra en la media de los cuatro ejercicios y encima pondera, porque la eligió como materia de modalidad y ese grado le da parámetro. Si esas dos ponderaciones hubieran sido 0,1 en vez de 0,2, la nota sería 8,71. Ese punto y medio de diferencia no sale de estudiar más: sale de que esas dos materias ponderen 0,2 para ese grado. Por eso la tabla se mira antes de decidir qué presenta.

Fase obligatoria y fase específica

La prueba tiene dos partes con propósitos distintos, aunque el nombre cambie de una comunidad a otra —EBAU, EvAU, PAU—. La obligatoria decide si tu hijo tiene acceso a la universidad. La específica o voluntaria, que el real decreto describe como los exámenes para mejorar la nota de admisión, sirve solo para una cosa: sumar puntos en los grados donde hay más solicitudes que plazas. Madrid la llama mejora de nota, y Cataluña, fase de admisión. Confundirlas cuesta caro, porque en cada una se juega algo diferente.

Cómo funcionan las ponderaciones

Las universidades públicas publican al inicio del curso el parámetro que aplican a cada materia en cada grado. Las tablas cambian de una comunidad a otra: en Madrid cada universidad publica la suya, y en Andalucía hay una común para todas. En Andalucía, Química pondera 0,2 en Medicina y 0,1 en Ingeniería Informática, y en Derecho no pondera. Busca la tabla del distrito universitario donde vaya a pedir plaza, y hazlo en septiembre de segundo, no en mayo: si sale que Dibujo Técnico II pondera 0,2 para Arquitectura y no la está cursando, todavía hay margen.

Elegir las asignaturas que más suman

El error típico es presentarse a todo “por si acaso”. Solo cuentan las dos mejores ponderadas, así que preparar dos materias a fondo rinde más que arrastrar cinco a medias. Y haz la cuenta antes: si la materia de modalidad que ya lleva en la fase obligatoria pondera 0,2 para ese grado, una de las dos plazas está ocupada y el trabajo se concentra en clavar una sola voluntaria. La elección buena cumple dos condiciones a la vez: pondera 0,2 para el grado que quiere y se le da razonablemente bien. Una materia con 0,2 y un 5 raspado suma 1 punto; una con 0,1 y un 9 suma 0,9. Casi lo mismo, con la mitad de sufrimiento.

Ojo con las Matemáticas en Andalucía: si un grado pondera 0,2 tanto Matemáticas II como Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II, solo cuenta la mejor de las dos, y la otra plaza tiene que ser una materia distinta. Presentarse a las dos para ese grado no suma.

Preparar con exámenes oficiales

La prueba es previsible: 90 minutos por ejercicio, un único modelo de examen por materia, y una estructura y unos criterios generales de evaluación que se publican al inicio de curso. Ese formato rige desde la convocatoria de 2025, así que los exámenes de 2025 en adelante y los modelos oficiales son los que mejor lo reflejan. Practicar con exámenes de convocatorias anteriores es lo que más sube la nota, porque enseña a repartir el tiempo y muestra qué busca el corrector. Casi todas las comunidades los publican junto con las guías de calificación. Corregirlos con el criterio oficial delante vale más que hacer diez.

Planificar con tiempo

Subir nota no se improvisa en mayo. Lo que funciona: cerrar en septiembre qué materias van a la parte voluntaria, repartir el temario por trimestres y llegar a las últimas semanas repasando y cronometrando exámenes. Hay dos convocatorias al año, ordinaria y extraordinaria, y quien quiera mejorar la nota de acceso repite la prueba entera; cuenta la calificación de acceso más alta de las obtenidas.

Si tu hijo va a por una nota concreta y le falta una asignatura para llegar, ahí es donde un profesor cambia el resultado. En Student Project le buscamos al que domina esa materia y encaja con él, online o presencial, en menos de 24 horas, y lo cambiamos sin coste si no convence. Tienes los precios por etapa publicados antes de decidir nada.

Fuentes